S?bado, 19 de julio de 2008
Quizás, estando sola, de noche en tu aposento,

oirás que alguien te llama, sin que tú sepas quién;

y aprenderás entonces, que hay cosas, como el viento,

que existen ciertamente, pero que no se ven.

 

O al cruzar una calle, tu corazón risueño

recordará una pena, que no tuviste ayer;

y aprenderás entonces, que hay cosas, como el sueño,

cosas que nunca han sido, pero que pueden llegar a ser.

 

Y también es posible que una tarde de hastío,

como renace un surco, te renazca una afán;

y aprenderás entonces, que hay cosas, como el río,

que se estan yendo siempre, pero que no se van.

 

Por más que tú prefieras ignorar estas cosas,

sabrás porqué suspiras oyendo una canción;

y aprenderás entonces, que hay cosas, como rosas,

cosas que son hermosas, y sin saber que lo son.

 

Y una tarde cualquiera sentirás que te has ido,

y un soplo de ceniza secará tu jardín;

y aprenderás entonces, que el tiempo y el olvido...

son las únicas cosas que nunca tienen fin...


Publicado por otro_garrick @ 0:01  | OTROS AUTORES
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