Lunes, 07 de enero de 2008
Me he mirado en el espejo, pero hoy no simplemente veía mi sombra de ojos color verde, veía en mi interior, y me costaba reconocerme. Me engaño y traiciono a mi misma una vez más, quién es esa mujer que hay tras el reflejo? Soy yo?
Cuando se ha tenido la dicha de haber nacido en una familia donde los padres se han amado a pesar de las diferencias, donde los hermanos han crecido juntos, donde los abuelos, tíos y primos han compartido grandemente nuestra infancia, lo natural es desear construir un hogar y una familia semejantes, con amor eterno a la pareja y con hijos a quienes legar ese sentido de la vida y la identidad de apoyarse en una gran parentela.
Cuando se ha gozado el privilegio de ser educado en el cariño a los libros, al estudio y al esfuerzo para progresar en la vida, lo natural es engancharse al mejor y único camino de rescate que siempre fue y será la educación.
Es eso lo que busco? Creo que si....Creí encontrarlo, error...
La vida es una pequeña suma de aciertos y errores. Errando se aprende a no errar.
Yo erré. Y mal...
Me equivoqué en precipitarme, me pierde la boca, es más rápida que mi cerebro en muchas ocasiones y en otras muchas no se coordina con el susodicho órgano para decir lo que realmente siento.
Falta de coordinación y de conocimiento de mí misma por mi parte, de ahí mi obsesión por conocerme mejor y de intentar ser mejor cada día. Por lo menos lo intento, que es más de lo que pueden decir muchos.
Me equivoqué por ser demasiado confiada, últimamente uno no se puede fiar ni de su sombra.
Me equivoqué en querer a las personas que creía que me querían. Me equivoque al rechazar a otras que me querían de verdad.
Me equivoqué en no saber decir no. En no disponer de un par de ovarios bien puestos para rechazar la tentación y caer en el pozo de los problemas....que sabia se avecinaban, me equivoque en no saber escuchar.
Me equivoqué, sí, y pagaré por mis errores hasta que no queden lágrimas en este mundo, pero no me arrepiento. Me alegro de haberme equivocado en ciertas ocasiones, gracias a esos errores sé muchas más cosas, veo más allá de mis narices, ya no me engañan ni me pegan tantas patadas.
Descubrí mis verdaderos amigos y mis verdaderos enemigos (si realmente los hay). Y a estos amigos les doy las gracias por haberme ayudado en un momento tan difícil como ridículo si lo pensamos bien. Hasta patético diría yo. Si no fuero por ellos quizás no hubiera podido mantener la distancia.
Maduré. Discerní un poquito mejor la línea que separa el bien del mal, en los casos en los que existe y sobretodo, aprendí a quererme a mí misma. Para que así, la gente que lo desee pueda quererme tal y como soy.
Me equivoqué, pero errar es de sabios.
A mis amigos gracias por enseñarme más sobre la vida...Hoy, soy un poquito más sabia...Y más fuerte.
Gracias por bancarme a pesar de no escuchar los concejos. Gracias por quererme, por hacerme sentir bien, acompañada, escuchada, por hacerme sonreír, por enseñarme, por llorar conmigo, por la paciencia, el apoyo, la sinceridad.
Hoy estoy sin palabras para demostrarles cuando agradecimiento siento y para disculparme por no haberlos escuchado cuando solo querían protegerme, por haberme vuelto ciega, por no saber apreciar el cariño sincero.
Gracias a todos
Publicado por otro_garrick @ 14:31  | REFLEXIONES
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