Martes, 09 de octubre de 2007
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Han pasado algunos meses desde que intente verte, desde que oí tu voz.
Hace tiempo ya que vislumbre el peligro, y en lugar de salir corriendo me deje caer en el abismo, pero luego vos te fuiste, rechazándome, llevándote pedacitos de mí con vos, y dejando a un trozo de vos mismo conmigo. ¿Te preguntaste si aún vive ese pedazo de mí? ¿Todavía alimentas esa pieza de mí que haya podido quedar en secreto en vos?
Con el paso del tiempo me sigo fracturando, perdiéndome en pedazos, pedazos de mi corazón y mi alma, y poco a poco me adormezco en la locura de este mundo. Veo ahora cómo la gente va sonámbula por la vida. Es una cosa fácil, y, a veces, parece inevitable.
Cuando deje una pieza con vos, algo de mi inocencia se fue con ella. Cuando perdí otra pieza, mi alegría, y, a pesar de todo, otra pieza vio el final de mi confianza. Con la pérdida de estas cosas, se hace más difícil la lucha. Pero en definitiva mi vida es la lucha.

Porque recuerdo... Recuerdo la pasión, la violencia, la rabia que compartimos. Juntos éramos letales.

Tags: Reflexiones

Publicado por otro_garrick @ 20:38  | REFLEXIONES
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